El edificio está situado en uno de los lados emblemáticos de la parte vieja que da a la Bahía de la Concha y al puerto pesquero. El volumen del edificio permite situar más plantas de las existentes, variando las alturas de los forjados existentes. Por eso la propuesta plantea bajar la cota de la nueva planta baja 80cm por debajo de la cota de la calle. Así se permite alturas útiles diáfanas permitiendo cinco niveles.
Estas plantas no tocan en su totalidad el muro perimetral a conservar de forma que los vacíos existentes no quedan partidos por los nuevos forjados. Se proponen nuevos espacios verticales perimetrales a varias alturas que respetan la configuración de los vacíos de las fachadas existentes, que además permiten circulaciones internas privadas del edificio.