El proyecto pretende conectar el jardín de la Villa Florida con la calle de Sant Gervasi de Cazuelas, dando continuidad al jardín existente y expresar su contenido desde el exterior. Una escalera pública une las partes situadas entre el jardín de la Villa Florida y la calle. La escalera atraviesa por debajo el nuevo edificio de la biblioteca.
El proyecto procura no alterar el ancho visual del jardín de la Villa Florida, atendiendo las perspectivas desde el acceso por la calle Muntaner. Se crea un nuevo fondo visual del jardín, abierto y con contenido socio-cultural, un nuevo final de perspectiva de poca altura que se deja atravesar visualmente entre los brisse-soleils horizontales. Las vistas se abren sobre el muro que rodea el jardín. Una terraza ajardinada prolonga el jardín hasta su extremo, a la esquina de las calles Sant Gervasi de Cazuelas y Obispo Sivilla.